La verdadera pasión de Cristo – Porqué ya no aparecen cristos

Te invito a tomar consciencia de aspectos inconscientes que pueden estar en ti.

Muchas personas piensan en Cristo, pero casi nadie logra comprender a Jesús (Yeshua) el humano. La ilusión más grande en la que caemos es pensar que la pasión (padecimiento-sufrimiento) de Jesús antes de la cruz fue causada por las torturas físicas que recibió. La herida y el dolor más grande de un Ser provienen de no ser comprendido e incluso ser condenado por ser quien es.

Los latigazos en el cuerpo son como suaves caricias comparadas con el látigo de los prejuicios y la inconsciencia.

  • Jesús se animó a ser natural, a ser sincero en un mundo que no lo comprendería. Piensa en la envidia y los juicios de sus familiares y su pueblo porque “él se creía especial”, porque no seguía el sentido común ni las costumbres inconscientes de las masas.
  • Piensa que llegó a los 30 años sin habérsele conocido ninguna pareja, en una cultura donde la mayoría ya estaban casados y con hijos a los 20 años. Probablemente fueron cuestionadas sus orientaciones sexuales en una época donde eso te ponía en riesgo de muerte.
  • Piensa que las autoridades religiosas y políticas de la época buscaban ridiculizarlo, pero sobre todo piensa que fue traicionado, negado y “abandonado” por sus propios amigos.
  • Piensa en las dudas que podían torturar su mente al ver que todo el mundo estaba en su contra (contra-corriente) y que debía seguir caminando un camino que solo él veía, por un propósito que solo él comprendía.
  • Piensa en la soledad de sentir que les estás mostrando paisajes a los ciegos y cantando canciones a los sordos.

La pasión de Jesús no fue por los latigazos, oh no, esos solo fueron ecos de una vida de desolación. Y te digo, cuando digo Jesús no hablo de Jesús, hablo de la humanidad misma. Cuando digo Cristo no hablo de un hombre, hablo de un nivel de consciencia. La pasión del Cristo es la condena de la humanidad sobre sí misma por intentar ir más allá de sus miedos y condicionamientos.

Muchos han sido quienes intentaron ir más allá de lo “normal” y fueron castigados por su osadía. Sócrates fue condenado a muerte solo por plantearse preguntas que cuestionaban el orden instaurado. Miles de filósofos y libre pensadores fueron encarcelados y asesinados en la edad media, incluyendo a las mujeres conscientes a quienes llamaron brujas. Lo mismo podemos decir de inspiradores que desafiaban los paradigmas imperantes, como M. Luther King, M. Gandhi, J. Lennon e incluso políticos como Abraham Lincoln o J.F. Kennedy.

 

 ¿Por qué no se ven tantos grandes inspiradores y personas que transformen el mundo con su sola existencia? ¿Por qué no han habido más Cristos en la sociedad?.

Te aseguro que dentro de cada uno de nosotros hay un Cristo listo para aflorar. ¿Pero qué sentido tiene que nazca una flor, si la cortaremos antes de que se convierta en fruto?. Querer que aparezca un Cristo para luego crucificarlo y hacer una religión en su nombre es como querer que nazca una rosa, solo para quemarla y luego escribir un cuento sobre lo bonita que era.

Los castigos y las pasiones vividas por estas personas en nuestra historia han servido para aleccionar a quienes osen ser diferentes a lo normal de este artificial sistema.

Entonces, a ti, que estas leyendo esto, que posiblemente tengas cariño o al menos respeto por Jesús…a ti te pregunto ¿estás segur@ que no juzgas a nadie por ser diferente a lo que tú esperarías que sea?. Cada día puedes preguntarte ¿a qué o quién he juzgado o criticado hoy? …y en la respuesta comprenderás que esa misma mentalidad que asesinó a los Cristos de la historia sigue incrustada en lo profundo de tu inconsciente.

 

Mucha gente, especialmente la ignorante, desea castigarte por decir la verdad, por ser correcto, por ser tú. Nunca te disculpes por ser correcto, o por estar años por delante de tu tiempo. Si estás en lo cierto y lo sabes, que hable tu razón. Incluso si eres una minoría de uno solo, la verdad sigue siendo la verdad.”

Mahatma Gandhi.

 

Libera a los demás de tener que ajustarse a tus expectativas y te liberarás a ti mismo de tener que ajustarte a las expectativas de los demás.

Parece un trato justo, ¿verdad?

Es uno de los acuerdos que hace un Ser consciente con lo sagrado de sí mismo.

 

Khalil Bascary.

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